Por Decreto del 09 de abril de 1894, el Supremo Gobierno concedió cuatro hectáreas de terreno al norte de la ciudad y a una distancia aproximada de un kilómetro del Río de las Minas, para que ahí se estableciera el nuevo cementerio.
 
Hechos los arreglos necesarios, fue inaugurado el actual cementerio el 18 de abril de ése año, siendo trasladados ahí algunos de los restos que estaban en la sección católica del cementerio viejo (hoy Plaza Lautaro).
 
Actualmente ostenta un hermoso frontis de material sólido y está circundado en su frente por la Avenida Bulnes por murales del mismo material, obra que se construyó en 1923 con las generosas donaciones hechas con tal objeto por la señora Sara Braun y por don Elías Braun.
 
Desde sus inicios se concibió la idea de mantenerlo siempre hermoseado, destacando la imponencia de su pórtico monumental y las largas y bien dispuestas avenidas de pinos, sumándose a ello la magnificencia y fastuosidad de sus mausoleos antiguos, las sobrias y bien cuidadas sepulturas de las más diversas características, los cercados con reja de fierro forjado, las tumbas de párvulos y los sectores habilitados para las colonias residentes, las sociedades comunitarias, el Cuerpo de Bomberos, la Cruz Roja, las Fuerzas Armadas y Carabineros.
 
Todo el conjunto conforma una extraña belleza que ha traspasado las fronteras, constituyéndose en paso obligado de los turistas y en legítimo orgullo de los magallánicos.
 
Los invitamos pues, a iniciar uno de los recorridos más fascinantes por las calles y avenidas de nuestra “Ciudad de los Muertos”.